La joya de madera

Santa María de Loreto de Achao se levanta orgullosa, consciente de que es una de las iglesias más importantes del Archipiélago. Es la construcción de madera de más antigua data que se ha conservado en el sur de Chile y, junto con eso, es la única iglesia que efectivamente fue construida por los sacerdotes jesuitas que realizaban en el siglo XVIII la llamada "misión circular".

En 1754 fue cerrada la misión de Chequián y los misioneros se trasladan a la residencia de Achao donde se comienza a construir una iglesia. Una de las primeras referencias escritas de este templo procede del inventario acerca de las posesiones jesuitas levantado en 1767 cuando esta orden fue expulsada de los territorios americanos:

"... iglesia de tres naves, por concluir, obra toda de madera y techo de pizarrilla con tres puertas a la calle, coro alto y el piso enrajado su presbiterio y dos confesionarios; adornada por dentro con molduras; tres campanas grandes y dos menores; vivienda contigua obra toda de madera" (citado en "Mi pueblo de Achao y su venerable iglesia Santa María" de Ramón Yáñez, 1998).

La iglesia de Achao es la de más profusa decoración. "Su sobria expresión exterior contrasta con el barroquismo que impera en el interior: los casquetes de su bóveda presentan motivos tallados y pintados que se reproducen en altares, muros y púlpito", se afirma en la " Postulación de las Iglesias de Chiloé para su inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial", Consejo de Monumentos Nacionales, 1999.

En el mismo informe se añade que "las columnas son salomónicas y se aplican motivos vegetales, propios del barroco, en diversos elementos. El famoso retablo que preside la nave central presenta una prolija confección y rica ornamentación, que se expresa, por ejemplo, en la pintura que imita cortinaje".

Cabe precisar que sólo la nave central y las laterales datarían del siglo XVIII. La torre actual, de hecho sería de principios del siglo XX y en la década del 60 se renueva completamente, así como se reviste todo el exterior de tejuela tapando el revestimiento original. Los vestigios encontrados en el mismo templo hablan de una estructura construida a principios de siglo y en ningún caso en un periodo anterior. Efectivamente se dice que el modelo fue tomado de la torre de la iglesia de Quinchao.

 

NUEVO PISO

Para Nelson González, arquitecto que desde 1976 ha cooperado en la restauración de este templo, el trabajo ha sido especial en muchos sentidos. " Cuando terminamos de arreglar las columnas, sentía la sensación que le estaba dando la mano a alguien y era a la persona que había construido eso, porque habíamos logrado una calidad en la factura del trabajo que nos permitía dialogar con ese origen. De alguna manera habíamos sido capaces de reencontrarnos con la visión de ese hombre anterior".

El destino llevó a González a Achao. En esa época era funcionario de una empresa constructora que se había ganado una propuesta para cambiar el piso de la iglesia. "El piso era de mañío de madera machi-hembrada y la propuesta era poner otro similar. Cuando comenzamos a sacar la madera, encontramos que la tierra y el polvo que se había acumulado por años llegaba hasta el nivel del piso y eso la había podrido. Hice que se retirara esa tierra y entonces encontramos restos de madera labrada a mano, de diversas formas, diversas secciones y que tenían escuadrillas especiales".

Ese mismo día González comunicó a la Dirección de Arquitectura lo que había ocurrido "y sugerí la paralización de las faenas, porque me pareció que el trabajo que íbamos a hacer no correspondía". Esto lo alentó a seguir conociendo a esta iglesia a inició los trabajos de levantamiento y los planos del edificio.

"Pude darme cuenta que había una propuesta artificiosa, muy interesante y creativa de colocación del piso, sin que éste tuviese anclajes o elementos metálicos especiales. Cada pieza encaja una con otra. El piso que hoy se ve en Achao es eso, no tiene ni un solo clavo, la estructura del piso va embutida con los envigados y para poder sacarla o moverla lleva el sistema de una pieza clave que al moverla, desplaza las otras".

Pero no só1o madera había en el lugar. Restos humanos se encontraron también, indicando la presencia de una suerte de cementerio "y eso nos indica que el hecho de mover el piso era una actividad cotidiana", comenta el arquitecto, hecho que daba aun más valor al descubrimiento.

 

ASUNTO DE RESPETO

Popularmente conocido es que la iglesia de Achao no tiene tablas clavadas (si bien esto de no tener clavos en la estructura es una condición compartida con todas las iglesias). De hecho, su estructura interna esta hecha con ensambles de madera. Para el turista que se acerca atraído por esta singularidad, puede resultar confuso el hecho de encontrarse a veces con clavos. Al respecto González precisa que "la leyenda dice que la iglesia en su estructura fue construida sin clavos y uno se da cuenta que fue la "civilización" o la "modernidad" la que posteriormente le ha ido colocando clavos". Uno de los aspectos que llama la atención a quienes visitan esta iglesia es que en los sectores donde se han restaurado piezas, se ha aplicado pintura. "Eso tiene que ver, por un lado con el respeto por lo que se hizo antes y también con la duda para actuar", comenta González.

"Cuando coloco una tabla nueva, mientras no termine de conocer la historia de esa iglesia, la dejare sin pintar, pero también es porque quiero dejar un testimonio de que hubo un cambio, de que hubo un proceso".

Otra de las razones es "mostrar la calidad de la madera, del alerce, del ciprés y lo mostramos tal como es, puro. Cuando entregamos esto a la gente le estamos diciendo también "cuidemos el bosque nativo" y es que los mensajes que puede tener un trabajo de restauración son múltiples".

La forma acerca de cómo conservar el templo ha sido algo que se ha aprendido en la practica. "Nadie nos ha dicho ni como hay que restaurar Achao, ni cómo hay que mantenerlo. Eso lo hemos ido descubriendo en el contacto con el trabajo cotidiano".

Para su conservación, como primera medida a adoptar es que el edificio sea aseado y ventilado permanentemente, mas allá de las técnicas que permiten protegerlo de la intervención de insectos u otros organismos que van destruyendo el material. Hay que cuidar también el templo de la humedad y cuando algo cumplió su vida útil, hay que estar atento para cambiarlo.

Como arquitecto, Nelson González considera que uno de los aspectos más interesantes que tiene la iglesia es la proporción, la que "nos habla de un hombre especial, que tenía un desarrollo especial en cuanto a su creatividad, porque es capaz de construir una forma armónica y eso uno lo siente desde el primer momento, porque uno es capaz de vibrar con su belleza".

La iglesia Santa María de Loreto de Achao cuenta con activo Comité de Adelanto, el que esta integrado por 10 mujeres y el párroco. Bernardita Oyarzún forma parte de este grupo y para ella la clave el éxito esta en que "la unión hace la fuerza y estamos trabajando en forma fuerte y sistemática. En otros lugares se podría hacer exactamente lo mismo, tomando en cuenta que cuando uno es perseverante las cosas siempre resultan".

Desde su perspectiva uno de los trabajos urgentes que requiere el edificio es "fumigar para poder atacar a los insectos xilófagos. Estamos conscientes que nunca vamos a erradicar esta plaga, pero quisiéramos al menos detener un poco este cáncer y prolongar la vida útil de las maderas patrimoniales. Por suerte, tiene mucha madera en su interior que es de alerce, que es incorruptible, pero estamos muy preocupados porque no tenemos presupuesto para hacer el tratamiento de este año".

A juicio de Oyarzún no siempre la comunidad se da cuenta del esfuerzo que se ha hecho en la reparación de los templos, "pero eso no es solamente un problema de la comunidad achaína. En general, pasa que las comunidades no valoramos. No sería justa en decir, por ejemplo, que yo el año '96 valoraba esta iglesia así como la valoro ahora, entonces no puedo criticar a nadie. Además, esto es lo de siempre, no se valoran las cosas cuando las tenemos y las valoramos hasta que las perdemos".



ELEMENTOS

COMPONENTE

DESCRIPCIÓN

Torre

Tambores

Capitel

Dos tambores: octogonal y cuadrado

Octogonal y cuadrado de tejuela

Pórtico

Pilares

Arcos

Frontón

Sección redonda revestida

Medio punto rebajado

Revestimiento de tejuela

Nave Central

Bóveda

Arcos

Pilares

Rebajada de crudería (estilo barroco)

De medio punto rebajado

De sección redonda revestida

 

 

Estatus eclesial

Iglesia

Periodo fundacional

mediados del siglo XVIII

Data de construcción

mediados del siglo XVIII

Patrono

Nuestra Señora de Loreto

 

MATERIALES

Estructura

Ulmo, ciprés, eucaliptus, alerce y mañío. Basas de piedra

Revestimiento

Alerce y mañío (tejuelas)

Torre

Coigüe y alerce

 

 

Monumento Nacional:
Decreto Supremo N 5058, 06 de julio de 1951 Decreto Exento N 260, 08 de septiembre de 1999 (fija limites).

Fiestas religiosas

Peregrinación: 01 de enero (un día)

Aniversario iglesia: 08 de febrero (un día)

Vía Crucis: Semana Santa

Pascua de Resurrección: Semana Santa

Nuestra Señora de Loreto: 10 de diciembre (un día)

Misa del Gallo: 24 de diciembre



Achao | Aldachildo | Caguach | Castro | Chelín | Chonchi | Colo | Dalcahue
Detif | Ichuac | Nercón | Quinchao | Rilán | San Juan | Tenaún | Vilupulli