La Universidad de Chile lanzó recientemente el Programa SUR, iniciativa ejecutada por su Instituto de Estudios Internacionales y financiada por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF). En este contexto, Jorge Cuello, abogado y académico argentino con una extensa trayectoria en temas de integración regional, visitó nuestro país para participar del encuentro y aportar su visión desde la experiencia de la Cátedra Artigas de la Universidad Nacional de La Plata, una plataforma que promueve la cooperación e integración latinoamericana desde hace 15 años.
Cuello, que además es especialista en Derecho Ambiental, resaltó en esta conversación la necesidad de que las universidades sean agentes activos en la construcción de una región integrada, impulsando programas concretos que impacten en la vida cotidiana de las personas.
- ¿Qué significa para usted participar en esta iniciativa impulsada por la Universidad de Chile?
Para mí es muy significativo y me entusiasma enormemente que una institución como la Universidad de Chile tome la decisión de lanzar este programa. Desde la Cátedra Artigas, hemos impulsado actividades similares durante años, por lo que encuentro muy enriquecedor este intercambio que nos permite profundizar la discusión, la formación y la investigación en torno a la integración regional. Creo que la cooperación entre universidades es fundamental para avanzar en estos temas.
- ¿Puede explicar brevemente qué es la Cátedra Artigas y qué visión de integración promueve?
La Cátedra José Artigas es una cátedra libre de la Universidad Nacional de La Plata, en Argentina. Las cátedras libres son espacios universitarios para fomentar acciones académicas y culturales fuera del aula tradicional. Nuestra cátedra, en particular, lleva el nombre de José Artigas en honor a este prócer, que ya planteaba la construcción de una Patria Grande. Nosotros retomamos su pensamiento, adaptándolo al siglo XXI, y trabajamos por la cooperación y la integración latinoamericana.
Además de organizar actividades académicas y de formación, generamos intercambios concretos entre estudiantes y acciones culturales con países vecinos como Uruguay y Chile. También buscamos sensibilizar y acercar estos temas al público general.
- En su opinión, ¿qué rol juegan las universidades públicas en la integración regional?
Las universidades públicas cumplen un rol fundamental porque tienen la capacidad de formar profesionales conscientes del valor de la integración. También generan espacios de investigación y debate que producen insumos fundamentales para las políticas públicas. Además, en países como Argentina, hemos dado señales concretas de integración, abriendo nuestras universidades a estudiantes de toda Latinoamérica, quienes estudian bajo las mismas condiciones que los argentinos. Este es un ejemplo claro del papel integrador de la educación superior.
Por otro lado, creo que las universidades tienen la responsabilidad de acercar estos temas a la población general y hacerles ver cómo la integración afecta positivamente su vida cotidiana, desde aspectos económicos hasta cuestiones prácticas como la salud o la movilidad laboral.
- ¿Cómo describiría el momento actual de la integración latinoamericana?
Estamos en un momento complejo, con avances y retrocesos. Hay instituciones y acuerdos regionales creados, pero falta dar pasos más concretos en áreas fundamentales como la economía, salud, educación y movilidad laboral. Es clave pasar de las buenas intenciones a resultados concretos. Necesitamos un fuerte compromiso político y funcionarios específicos en cada país dedicados exclusivamente a impulsar esta agenda.
Asimismo, tenemos desafíos comunes como la crisis climática, frente a los cuales la integración es indispensable. Debemos actuar coordinadamente en foros internacionales, con una postura común y sólida como región.
- Finalmente, ¿qué mensaje quisiera transmitir en el marco del lanzamiento del Programa SUR?
Creo profundamente en la idea de imaginar un mundo sin fronteras, en línea con el pensamiento de José Artigas y otros próceres latinoamericanos, así como lo expresaba John Lennon en su canción "Imagine". Las universidades deben ser protagonistas en este esfuerzo integrador. Sueño con la creación de un programa similar al Erasmus europeo, donde estudiantes latinoamericanos puedan estudiar en otros países de la región con reconocimiento pleno de sus estudios. La Unión Europea puede servir como modelo, aprendiendo tanto de sus éxitos como de sus errores. Eso generaría una verdadera integración cultural y social, clave para construir una América Latina más unida y fuerte.