Formación con compromiso público

Escuela de Nutrición tituló a 36 nuevos profesionales

Escuela de Nutrición tituló a 36 nuevos profesionales
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36 nuevas y nuevos profesionales recibieron el diploma que los acredita oficialmente como Nutricionistas de la Universidad de Chile.
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La directora de la Escuela de Nutrición, profesora Iluany Pohlmann.
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La egresada Paula Astudillo recibió el reconocimiento al mejor rendimiento académico de la promoción.
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El premio al mejor compañera recayó en Fernanda Torres.
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Marian Gómez, representante de la promoción 2025.
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El decano de la FMUCH, doctor Miguel O'Ryan.
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Las y los nuevos nutricionistas fueron llamados a a contribuir a la sociedad como profesionales críticos, autocríticos y dialogantes, y a ser actores decididos en la construcción de un mejor futuro para Chile.

Con emoción, orgullo y un fuerte llamado al compromiso con la salud de las personas, la Escuela de Nutrición de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile (FMUCH) celebró este 11 de junio, en el Aula Magna Dr. Gabriel Gasic, la ceremonia de titulación de la promoción 2025, instancia en la que 36 egresadas y egresados recibieron oficialmente el título de Nutricionista, culminando así una etapa marcada por el aprendizaje, la perseverancia y el crecimiento profesional.

El encuentro fue encabezado por el decano de la Facultad de Medicina (FMUCH), doctor Miguel O’Ryan, acompañado en la testera por el vicedecano, doctor Juan Pablo Torres; el subdirector de pregrado, profesor Pablo Quiroga; la directora de la Escuela de Nutrición, profesora Iluany Pohlmann; y la subdirectora del mismo plantel, profesora Nathalie Llanos.

Una generación marcada por la resiliencia

Al iniciar la ceremonia, la directora de la Escuela de Nutrición y Dietética, profesora Iluany Pohlmann, destacó la trayectoria de la unidad académica, próxima a cumplir nueve décadas formando profesionales comprometidos con el bienestar de la población. “Nuestra facultad hoy se viste de gala para entregar al país una nueva generación de profesionales formados bajo los más altos estándares de excelencia académica”, señaló.

Asimismo, relevó el proceso formativo vivido por las y los titulados. “Han desarrollado sólidas competencias técnicas y científicas, pero también aquellas competencias transversales que constituyen el sello distintivo de la Universidad de Chile: el pensamiento crítico, el compromiso con el bien común, la responsabilidad ética y el respeto irrestricto por la dignidad de las personas”, afirmó.

La académica también destacó el esfuerzo de esta generación frente a los desafíos que marcaron su trayectoria universitaria. “Si hubiera una palabra para definir a esta generación, sería resiliencia. Les correspondió formarse en tiempos complejos, enfrentando desafíos que pusieron a prueba su capacidad de adaptación, perseverancia y fortaleza. Sin embargo, cada obstáculo lo transformaron en una oportunidad para crecer”, expresó.

Finalmente, llamó a las y los nuevos profesionales a ejercer con excelencia, integridad y sensibilidad, manteniendo “la curiosidad por aprender, la humildad para escuchar y la convicción de que su trabajo puede transformar vidas”.

Tras la entrega de diplomas y la toma del juramento profesional, la ceremonia continuó con el reconocimiento al mejor rendimiento académico de la promoción, distinción otorgada a la egresada Paula Astudillo, y con el premio al mejor compañero o compañera, entregado a Fernanda Torres.

Recuerdos de una enriquecedora experiencia

En representación de la promoción 2025, la egresada Marian Gómez ofreció un emotivo discurso en el que repasó algunos de los hitos más significativos de la vida universitaria. “Hoy estamos reunidos para celebrar el fin de una etapa muy importante en nuestras vidas, marcada por el esfuerzo, la dedicación, la perseverancia y un profundo crecimiento personal”, expresó.

Durante su intervención, recordó con humor los desafíos académicos que acompañaron la formación de la generación, evocando experiencias compartidas como los exigentes certámenes de Anatomía, Fisiología, Bioquímica y Fisiopatología, que pusieron a prueba la perseverancia y el compromiso de las y los estudiantes. “Pese a lo desafiante que fue nuestra trayectoria universitaria, fuimos capaces de adaptarnos y superar cada obstáculo con perseverancia y rigor. Gracias a ello, hoy podemos estar aquí celebrando esta anhelada titulación”, señaló.

Finalmente, proyectó el rol que asumirán las y los nuevos profesionales en el país. “Hoy cerramos una etapa para dar inicio a una nueva, llena de desafíos, aprendizajes y experiencias. Tengo la certeza de que cada uno y cada una de nosotros entregará lo mejor de sí para convertirse en profesionales de excelencia, dialogantes, empáticos y, sobre todo, comprometidos con la salud integral y el bienestar de nuestros pacientes”, concluyó.

Una profesión al servicio de las personas

Para cerrar la ceremonia, el decano de la Facultad de Medicina, doctor Miguel O’Ryan, entregó un mensaje a las y los nuevos titulados, destacando el rol fundamental que desempeñan las y los nutricionistas en la promoción de la salud y el bienestar de la población. “Ustedes son imprescindibles en distintos escenarios, desde la salud pública hasta la industria alimentaria, pasando por la investigación, la educación, las políticas de salud y el deporte, gracias a la importancia que tiene la nutrición en la vida y salud de las personas”, señaló.

Asimismo, relevó la capacidad de adaptación que ha caracterizado a la profesión: “Escogieron una profesión que ha evolucionado enfrentando los desafíos de salud de acuerdo con las necesidades del país. Esto ha implicado desarrollar estrategias de intervención acordes a las demandas de la población y asumir un gran compromiso y responsabilidad social, que es el sello de esta casa de estudios”, afirmó.

Junto con destacar la formación recibida durante los años de estudio, basada en conocimiento científico sólido y orientada al bienestar de las personas, el decano hizo un llamado a ejercer la profesión con ética y compromiso público. “Están listos para ejercer como los mejores, y aportar al desarrollo de nuestro país. Los invitamos a contribuir a la sociedad como profesionales críticos, autocríticos y dialogantes, y a ser actores decididos en la construcción de un mejor futuro para Chile”, concluyó.

Con la entrega de sus diplomas y la toma del juramento profesional, las 36 nuevas nutricionistas y nutricionistas de la Universidad de Chile iniciaron una etapa marcada por el compromiso con la salud y el bienestar de la población. Formados bajo el sello de excelencia y vocación pública de la Facultad de Medicina, se incorporan al mundo laboral llamados a responder a los desafíos alimentarios y sanitarios del país con integridad, sensibilidad y una permanente disposición al aprendizaje.