El encuentro contó con la participación, además, de los doctores Víctor Rossel, director de convenio del Campus Oriente; Rómulo Melo, director del Departamento de Ciencias Neurológicas Oriente, y Andrea Mena, directora Clínica de la Facultad de Medicina, así como la asistencia de académicos y profesionales administrativos de ambas entidades.
En la oportunidad, el doctor Vergara, director del Instituto de Neurocirugía doctor Alfonso Asenjo, INCA, recordó que la historia común entre el Instituto de Neurocirugía y la Facultad de Medicina “se fundó en un zócalo común de valores e ideales que permitieron ir edificando laboriosamente una institucionalidad sanitaria como la del actual Sistema Nacional de Servicios de Salud, que es el espacio concreto en el cual se materializa la relación asistencial docente, que nos une desde 1952, cuando el Consejo Universitario de la época declara al Instituto de Neurocirugía e Investigaciones Cerebrales de Chile como parte constitutiva de la Facultad de Medicina. Es decir, que los lazos de integración y cooperación que nos unen tienen el carácter de una alianza estratégica que para ser virtuosa precisa en esta etapa del fortalecimiento de capacidades y competencias de docencia e investigación conjuntas”.
Por lo tanto, añadió, “desarrollaremos un programa de trabajo común para generar competencias a través de una formación teórico-práctica que garantice la calidad de las prestaciones de salud a la población en el campo de las especialidades propias del Instituto de Neurocirugía. El convenio que estamos firmando es fundamental para nuestra misión común de compromiso con la salud de los seres humanos; la perspectiva sanitaria de la salud pública y la perspectiva clínica de la enfermedad no pueden existir ni desarrollarse si no se refuerzan recíprocamente y no se reconocen como parte del mismo desafío. Conocer, investigar, formar y sanar es un ejercicio teórico-práctico constante. La salud en su doble sentido, de teoría y práctica, de sentimiento y conocimiento, encargado de regular, cuidar, proteger y sanar, es un factor determinante en el cumplimiento de la finalidad esencial que se ha impuesto la profesión médica y todas las profesiones de la salud que se forman en el espacio continuo del claustro y la relación clínica. Las dos instituciones que concurrimos a firmar este convenio de colaboración somos entidades complementarias, porque sabemos que una y otra nos necesitamos para seguir poniendo nuestro saber al servicio de los pacientes”.
Por último, añadió que “lo que estamos haciendo finalmente es dejar atrás un modelo donde existía una entidad formadora, y por otro lado un campo clínico. Con este convenio vamos a converger hacia un momento donde tal separación o tal distinción ya no existe, sino que estamos juntos en la tarea de formar a los neurocirujanos y otras profesiones de salud”.
Desarrollo de docencia, asistencia e investigación
Por su parte, el decano de la Facultad de Medicina, doctor Miguel O’Ryan, relevó la relación histórica entre nuestras dos grandes instituciones para el país: “una dedicada a la atención de alta especialidad, otra la formación en alto nivel, que efectivamente han estado juntas formando a los futuros profesionales, pero que tenían que seguir avanzando hacia una relación más estrecha. Y esto se hace particularmente importante hoy en día, porque de alguna manera hemos perdido el rumbo como país en la relación entre los centros hospitalarios y la universidad; probablemente gatillado por las estrecheces y dificultades que están teniendo todos los hospitales, lo que lleva a que algunos centros asistenciales entren en una relación más transaccional con las universidades, porque además son treinta, con lo que se pierde el sentido más profundo de la relación entre nuestra alta capacidad de atención y nuestra alta capacidad formadora. Y ese puede ser un camino de muy difícil retorno si no logramos vencer esta relación transaccional, versus la colaboración. Por eso es tan importante este acuerdo, y agradezco tanto cuando hay directores de área de salud, de hospitales de alto nivel, equipos que reconocen que Chile se potencia cuando junta lo mejor de sus talentos en atención y en formación. Y vamos construyendo entonces sólidamente un ecosistema de salud con potencia, con investigación, con pre y postgrado robusto, formando médicos para el país, que es lo que hace la Universidad de Chile, junto con instituciones como el Instituto de Neurocirugía”.
A ello añadió que “detrás de eso hay iniciativas concretas, como los Centros de Investigación Clínicas Avanzadas. Creo que tenemos una oportunidad única aquí, tenemos un campus situado en el corazón de donde está y se va a desarrollar este instituto más aún, pensando en los próximos cuatro o cinco años, donde estamos desarrollando y focalizando las investigaciones en neurociencia, en neurología, tenemos grupos que vamos a fortalecer para ver cómo avanzamos en conjunto, porque Chile se ha destacado dentro del continente por ser un país donde se forma gente de alta calidad y se genera conocimiento para el beneficio de su población”.
A continuación, el doctor Víctor Rossel resaltó la importancia del Campus Oriente: “un gran porcentaje de médicos se forman en él, y más relevante aún va a ser cuando tengamos todos los avances en hospitales nuevos”. Por ello, señaló que la firma de este convenio viene a coronar una larga tradición de formación “en las áreas neuroquirúrgica, neurológica y de otras profesiones que hacen rotaciones acá fundamentalmente en postgrado, por la visión común que tienen estas dos instituciones en cuanto a la salud de Chile. ¿Cuáles son los beneficios de esta visión mancomunada sobre la educación y la asistencia? Se beneficia la universidad, porque permite que nuestros alumnos del pre y postgrado tengan acceso a excelentes oportunidades docentes en un centro de alta experiencia, de alta complejidad, y con académicos, médicos y profesionales que son de alta calificación. Y, por otro lado, demás está decir también que cuando un hospital incorpora la docencia en su día a día, el nivel de excelencia de ese hospital aumenta; modelos de esto tenemos muchos ejemplos a lo largo del mundo. Por otro lado, en Campus Oriente va a haber un Centro de Investigación Clínica Avanzada donde los académicos de este instituto podrán incorporarse a trabajar en equipos multidisciplinarios; y otra oportunidad que ofrece la Universidad de Chile es la interacción con otras facultades, lo que permite un mejor desempeño de los hospitales en aspectos administrativos, por ejemplo”.
Subespecialistas para el país
Al dirigirse a los asistentes, el doctor Melo recalcó la historia común entre la Facultad de Medicina y el Instituto de Neurocirugía, en cuanto a horas contratadas por una u otra entidad. “Aquí se funden estos dos mundos, estas dos visiones. Y quiero dar algunas cifras: en nuestro país existen 24 servicios de neurocirugía en el sistema público: 18 de ellos fueron creados por residentes formados en esta institución. O sea, el 75% de la neurocirugía chilena y la atención de esa población ha dependido de nuestros especialistas. O hablemos de las Garantías Explícitas en Salud: la hemorragia subaracnoídea, patología GES de presentación violenta en individuos jóvenes, sin aviso, cuya mortalidad era altísima y hay que atenderla antes de 24 horas: el Instituto de Neurocirugía, junto a la Universidad de Chile, han formado a los 47 neurocirujanos vasculares que existen en este país. O los neurocirujanos pediátricos, existen 23 en el país y se han formado todos acá; lo mismo en el caso de los neurocirujanos de nervio periférico y en el de los neurooftalmólogos, de los cuales el 80% se especializó acá. Eso nos dice que la neurocirugía se ha hecho más compleja y que la Universidad de Chile es la punta de lanza aquí para formar a las subespecialidades”.
La doctora Andrea Mena, directora Clínica de la Facultad de Medicina, agradeció el apoyo y la disposición del equipo profesional del Instituto de Neurocirugía para la renovación de este convenio y dio a conocer que pronto se iniciará el programa de Enfermería en Cuidados Intensivos y que el INCA será uno de los campos formadores, “porque es una necesidad país”.